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Los Misioneros del Verbo Divino somos religiosos consagrados por los votos de pobreza evangélica, castidad consagrada y obediencia apostólica, que están inspirados en la vida y la persona de Jesús. La Espiritualidad SVD que hemos heredado de nuestro fundador San Arnoldo Janssen, es Trinitaria y misionera porque está enraizada en la comunión del Dios Uno y Trino que nos lleva a una participación en la misión de Cristo (Cap. Gral. XVI 2006 -1.1# 13).

Vivimos, como hermanos y sacerdotes, en comunidades fraternas a imagen de la Trinidad y nos alimentamos de la Palabra de Dios y la Eucaristía para seguir a Jesús por el camino del Evangelio. La actividad misionera es, por consiguiente, la razón de ser y el objetivo de nuestra Congregación y todas nuestras tareas, por diversas que sean, deben tender hacia el cumplimiento de este cometido misionero de la Iglesia. Al cumplirse el centenario de su obra, nuestro fundador San Arnoldo Janssen , fue beatificado por el Papa Paulo VI en 1975 junto al primer misionero en China, San José Freinademetz. Ambos fueron canonizados el 5 de octubre de 2003. San Arnoldo Janssen fundó también dos congregaciones femeninas: las Misioneras Siervas del Espíritu Santo de vida activa en 1889, que hoy está presente en 35 países con más de 3.800 misioneras, y las Misioneras Siervas del Espíritu Santo de la Adoración perpetua , de vida contemplativa, en 1896, que hoy superan el número de 400 religiosas presentes en diez países.

Si alguno de los capitulares me preguntara qué pista daría al XVII Capítulo General mi respuesta sería corta: ayudar a nuestra Congregación a ser una “congregación en camino”.

Hno. Uwe Heisterhoff, SVD, comparte conmovedoramente su experiencia y trabajo en las Catacumbas de Domitila.

¿Qué grado de confianza tenemos en nosotros mismos para vivir el proceso de renovación que comenzara con el XVIII Capítulo General? Nosotros somos al mismo tiempo: artífices, protagonistas y beneficiarios de la renovación espiritual que anhelamos. ¿No estaremos esperando que el cambio venga desde arriba, desde el Capítulo, desde el equipo de liderazgo?

El objetivo de nuestro próximo Capítulo General SVD, de acuerdo con la Primera Guía para la Reflexión Comunitaria publicada por el Generalato, es lograr una «revitalización» espiritual. 

La participación con los laicos ha sido una dimensión integral del camino de nuestra Congregación desde sus comienzos. La historia de nuestra Congregación muestra que nuestro Fundador, San Arnoldo Janssen, tuvo la visión de promover la idea de la misión mundial y para esto, involucro a los laicos. Desde entonces, los laicos han estado siempre presentes en nuestro servicio de vida y misión de diferentes maneras.

En la carta de convocatoria del próximo Capitulo General, escribimos: “El objetivo de este Capítulo es fomentar un proceso de reavivamiento espiritual, que nos devuelva a la Palabra de Dios como fuente de nuestra vida, vocación y compromiso misionero religioso”.

La idea básica de nuestra acción para el cambio sistémico es influir en las decisiones dentro de los sistemas políticos, económicos y sociales para defender y apoyar a las personas y al medio ambiente que son los más vulnerables de la sociedad. Llamamos a tal actividad “defensoría” o “mediación”.

El P. General, Heinz Kulüke, SVD nos explica como están preparando el próximo Capitulo General que tendrá lugar en el 2018.