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CHAPTER 04
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Leigos verbitas 6
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El P. General, Heinz Kulüke, SVD nos explica como están preparando el próximo Capitulo General que tendrá lugar en el 2018.

En uno de los informes de las PRM enviados al Generalato en preparación para el próximo Capitulo General, uno de nuestros misioneros comenta, “puede dejarlo a uno con una buena sensación”. Y luego añadió rápidamente con una sonrisa, “solo con que las PRM hicieran aquello que proponen que ellos y nosotros deberíamos hacer, ya no habría necesidad de realizar un capitulo “.

Realmente hay necesidad de cambio y de una nueva vida en nuestra Iglesia, en las Congregaciones religiosas y en la SVD? Al conocer las PRM por los viajes y las visitas, a pesar de todo lo bueno que está sucediendo, la respuesta a esta pregunta es obvia.

El factor humano suele ser mucho más fuerte que el espíritu y la voluntad de cambiar. El apóstol Pablo, misionero de la Iglesia primitiva, observa una paradoja similar en su propia vida: “Realmente, mi proceder no lo comprendo; pues no hago lo que quiero, sino que hago lo que aborrezco (...)

En efecto, querer el bien lo tengo a mi alcance, mas no el realizarlo. Porque no hago el bien que quiero, sino que hago el mal que no quiero”(Rom 7: 15.18b-19). Pero en seguida aconseja sobre cómo resolver una situación tan confusa. Es la comunión con Jesucristo y su Espíritu. Continua: “La tendencia de la carne es la muerte, pero la tendencia del espíritu es la vida y la paz. [...] Pero ustedes no viven según la carne; sino en el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios habita en vosotros” (Rom 8: 6.9). La presencia del espíritu de Dios es decisiva para la vida.

El mes de noviembre nos trae el tema de la muerte y la vida. Tocamos y reflexionamos sobre la esencia más profunda de nuestra fe, es decir, nuestra fe en la nueva vida aquí y también después de la muerte. La Palabra de Dios nos recuerda que cualquier encuentro verdadero con el Dios de la vida significa una nueva vida, pero esto requiere apertura por parte del ser humano. “He aquí, estoy parado a la puerta y llamo. Si alguno oye mi voz y abre la puerta, [entonces] entrare a su casa y cenare con el, y el conmigo” (Ap 3:20) dice “el que vive”, Jesús.

Creemos que la nueva vida podría entrar si nos abrimos a la fuente verdadera y dejamos atrás nuestros hábitos muertos. También las estructuras muertas pueden cobrar vida y el Espíritu de la Vida de Dios puede volver a funcionar en nosotros y a través de nosotros. Como en la visión de Ezequiel del valle lleno de huesos secos (Ezequiel 37: 1-14), el poder del espíritu de Dios a través de la palabra profética aleja a las personas de la tumba y las dota de esperanza y nueva vida. Esto sucede una y otra vez porque Dios está del lado de la vida, el “no es el Dios de los muertos, sino de los vivos, porque para el todos están vivos” (Lucas 20:38).

Esta es la fe que queremos llevar al Capítulo, la fe que nos guiara durante el Capitulo y la fe que los cohermanos llevaran a sus lugares y que nos guiara en los años venideros. El próximo Capitulo General prevé cambios, y probablemente uno de los cambios más difíciles sea cambiarnos a nosotros mismos. Como podemos cambiar los hábitos muertos y vivir nuestra atareada vida cotidiana como individuos y como comunidades que se comprometan más con el Señor?

Como podemos superar el habito del individualismo y la indiferencia hacia los demás en nuestras comunidades? Como podemos salir de nuestras zonas habituales como individuos y como comunidades (comunidad)? Como podemos superar el habito de no querer asumir la responsabilidad (liderazgo)? Como podemos abordar el habito de no querer ser transparentes, de no compartir ingresos y excedentes con otras personas en nuestras comunidades (finanzas)? Como cambiar el habito de no leer y trabajar en la formación permanente (formación)?

O…Como podemos superar el habito de pasar por alto a “los pobres frente a nuestra puerta”? Como podemos superar el habito de estar satisfechos con el mínimo? Como podemos abordar el habito de aceptar el status quo sin continuar nuestra búsqueda de nuevas formas y de toda la verdad? Como podemos manejar el habito del desinterés en la política y la economía que empuja a millones de personas a la marginalidad?

Como abordamos la falta de interés habitual en el trabajo de defender causas justas y la falta de preocupación por nuestro “hogar común” que es nuestra madre tierra? Arnoldo Janssen en una carta del 9 de junio de 1883 a uno de sus superiores escribe: “Todos los malos habitos de los sacerdotes / Hermanos surgen porque se guían por sus propios espíritus y no por la guía del Espíritu Santo...”.

Esto es lo que el Capitulo quiere cambiar y desarrollar, un nuevo habito de escuchar ante todo al Espíritu Santo, el dador de la Vida. Esto es necesario en nuestro discernimiento, decisiones y acciones. Sin embargo, también queremos confirmar lo que es bueno, como el P. Janssen dice: “Uno no debería simplemente pensar en las insuficiencias de los cohermanos, sino también en lo bueno que hacen, así que creo que todos o casi todos pensamos bien, incluso cuando de vez en cuando haya también una palabra de reproche. La mayoría de ellos solo buscan cumplir con su deber “, pero también queremos cambiar lo que se ha convertido en una rutina mortal y lo que no es bueno para nosotros como congregación misionera, así como para nuestros compañeros en la misión.

Como quiere este Dios de la Vida que lo adoremos? Como quiere que lo celebremos? Como quiere que lo sirvamos? Estas preguntas nos invitan a hacer nuestras propias reflexiones en nuestras comunidades misioneras religiosas interculturales antes y después del Capítulo, escuchando atentamente sus respuestas.

Cuando en este contexto me pidieron un mensaje para los miembros de la SVD y para aquellos que están conectados con nuestra misión y nuestros apostolados, me vino a la mente el siguiente pensamiento: Estamos invitados a aprender a encomendarnos una vez más al Espíritu vivificante de Dios, a realinear y reconstruir nuestros programas, a estar cerca de las personas y asegurarnos de que nuestras infraestructuras no se conviertan en un obstáculo para una verdadera misión, “poner primero al ultimo” y asegurarnos de que “Jesús tiene algo que ver con lo que estamos haciendo”, que sigamos haciendo una diferencia positiva en las vidas de las personas, particularmente de aquellas que están en los márgenes, que nosotros mismos experimentemos y traigamos una nueva vida, sencillamente, que “le demos una oportunidad a Dios “(Santa Madre Teresa).

Nuestra esperanza es la del Papa Francisco cuando escribe: “Mi esperanza es que nos conmueva el miedo a permanecer encerrados dentro de estructuras que nos dan una falsa sensación de seguridad, dentro de reglas que nos hacen jueces duros, dentro de los hábitos que hacen que nos sintamos seguros, mientras que en nuestra puerta la gente está muriendo de hambre ... “(EG 49) y antes en la misma Exhortación Apostólica “... cada vez que damos un paso hacia Jesús, nos damos cuenta de que El ya está allí, esperándonos con los brazos abiertos . Ahora es el momento de decirle a Jesús: Señor, me he dejado engañar; de mil maneras he rehuido tu amor, pero aquí estoy una vez más, para renovar mi pacto contigo. Te necesito.” (EG 3)

!Que el Santo Dios Trino vuelva a vivir en nuestros corazones y en los corazones de todas las personas!

Padre Heinz Kulüke y Equipo de Liderazgo

Publicado en el boletín “Arnoldus Nota” – Noviembre 2017